sábado, 26 de junio de 2010


Como me dices que deje de llorar, si tú eres la razón por la que yo lloro día y noche, noche y día, no sabes lo que he sufrido por tu causa, por que te fuiste sin decir ni siquiera un miserable adiós, para calmar mi alma angustiada por no saber donde estabas o con quien estabas.
Será que ella ya me quitó lo poco que tenía de tu amor, por que te digo que te quiero, mientras tú te burlas a mis espaldas. Eres alguien muy perverso, mientras yo me creía tus palabras de amor pensando que solo a mí me las decías. Pero no, me equivoqué, que tonta fui.