miércoles, 10 de noviembre de 2010

Recuerdo aquel momento en el que te conocí, de pronto cambiaron mis expectativas de la vida y mi modo de vivir, pensé que seria lindo vivir a tu lado una nueva emoción, para olvidar mis fantasmas del pasado, para dejar de sufrir a un amor que no era para mi, que se fue alejando con los días y con la vida, dejándome sin aire, sin fe y sin esperanzas. Te vi a ti como la nueva luz que me llevaría a aquel feliz camino del amor.
Y te di mi corazón, después de tanto luchar para no caer, para no darte todo de mí, pero te fuiste metiendo en cada uno de mis sentimientos, ganando la batalla entre mis esperanzas y desesperanzas, hasta que me tenías allí, segura, toda tuya.
Te di toda mi vida, te di todo mi amor, te di mi calor, mi fe.
Y también lo destruiste.
Porque del amor no sabes nada, solo sabes como es ser falso, solo sabes destruir a quien te ama. Le pido a Dios borrarte algún día de mi vida. No quiero odiarte, ni recordarte porque ya tu amor no merece mis lagrimas.
Yo te di mi corazón y lo despreciaste, destrozándolo para siempre.