Y te di mi corazón, después de tanto luchar para no caer, para no darte todo de mí, pero te fuiste metiendo en cada uno de mis sentimientos, ganando la batalla entre mis esperanzas y desesperanzas, hasta que me tenías allí, segura, toda tuya.
Te di toda mi vida, te di todo mi amor, te di mi calor, mi fe.
Y también lo destruiste.
Porque del amor no sabes nada, solo sabes como es ser falso, solo sabes destruir a quien te ama. Le pido a Dios borrarte algún día de mi vida. No quiero odiarte, ni recordarte porque ya tu amor no merece mis lagrimas.
Yo te di mi corazón y lo despreciaste, destrozándolo para siempre.